Por Daniel Filmus -Artículo para elDiarioAR

Mientras la defensa de las universidades concentró la atención pública, el mayor recorte presupuestario recayó sobre la educación inicial, primaria y secundaria. El desfinanciamiento de la educación obligatoria revela que el objetivo del Gobierno no es solo el equilibrio fiscal, sino una transformación del sistema educativo basada en la lógica de mercado.
Desde que asumió, el gobierno de Javier Milei ha emprendido un ajuste presupuestario contra la educación, la ciencia y la tecnología de una magnitud sin precedentes en la historia argentina. El ataque que tuvo más repercusión pública y que ha despertado una mayor resistencia ha sido el que debió soportar la Universidad. En reiteradas ocasiones el Parlamento nacional ha rechazado las iniciativas del Ejecutivo que promovían la restricción de recursos y ha votado leyes para proteger la inversión en este sector. Fueron multitudinarias las convocatorias en defensa de un presupuesto que permitiera el normal funcionamiento de las universidades.
En cambio, ha tenido mucha menos difusión pública el enorme ajuste aplicado al sistema educativo nacional, a cuyos jardines de infantes, escuelas primarias y secundarias, concurren millones de niños y jóvenes, la mayoría de los cuales atraviesan situaciones de pobreza. La restricción presupuestaria hacia la educación obligatoria es mucho mayor que la aplicada a la Universidad (Gráfico 1). Quienes más necesitan, que son al mismo tiempo quienes están en condiciones más desventajosas para resistir el ajuste, fueron las principales víctimas del gobierno libertario.
Leer la nota completa en: https://www.eldiarioar.com/opinion/topo-sistema-educativo_129_13298934.html

